Por Cristián Cuevas Zambrano

El construir un relato que le pueda hacer sentido a los millones de hombre y mujeres de trabajo, era la invitación que nos hicimos en el marco del 2do. Encuentro Nacional Sindical de Nueva Democracia, en el que se dieron cita dirigentes de vasta trayectoria sindical junto con quienes hoy comienzan a caminar con nuevas energías, y que nos permiten darle un frescor urgente y necesario al sindicalismo chileno.

Algunos ejes de reflexión que cruzaron el encuentro fueron, entre otros, el constatar la ausencia de las y los trabajadores como un actor principal dentro las fuerzas políticas emergentes del Frente Amplio. En ese sentido, se asume la necesidad de asentar una línea política clara para este período desde el mundo del trabajo, y que este sea capaz de articularse con las otras luchas que hoy se desarrollan, (medioambientales, migrantes, feministas y de disidencia sexual, entre otras).

Otro aspecto a destacar dentro del debate fue la necesidad de explorar nuevas formas de organización para el mundo del trabajo, que puedan abrirse a los territorios y al trabajo directo con las comunidades.

En lo coyuntural, existe consenso en elaborar una posición a la nueva reforma laboral que amenaza llevar adelante Piñera, así como también consolidar la defensa de los términos de aplicación de los instrumentos y convenios de la OIT.

Todo ello, desde la unidad y la búsqueda de un nuevo proyecto que trascienda un sindicalismo corporativista, burocrático y despolitizado, representando en las actuales dirigencias de la CUT.