Claudia Sanhueza es militante de Revolución Democrática

El primer paso para superar el neoliberalismo es identificar a dónde queremos llegar. Si no sabemos dónde queremos llegar entonces cualquier camino sirve. Y sabemos que no cualquier camino sirve. No sirvió, por ejemplo, el financiamiento compartido.

Una sociedad en donde exista igualdad (igual poder, igual dignidad, igual libertad) en donde haya una verdadera capacidad de todos los ciudadanos de incidir tanto en sus vidas como en las decisiones sociales que se tomen. Una sociedad en donde nadie viva en condiciones indignas. Una sociedad en donde no exista la discriminación o el trato desigual por razones arbitrarias como la raza, sexo, u otra razón. Una sociedad en donde el trabajo sea un espacio de desarrollo relevante y con sentido. En donde los trabajos que tienen menos sentido sean distribuidos equitativamente de manera que nadie esté a cargo de ellos por no tener poder. Una sociedad en donde exista la solidaridad y los riesgos de la vida se enfrenten de manera colectiva. Una sociedad que se desarrolla en términos materiales, tecnológicos y científicos para aumentar el bienestar de todos los seres humanos (no de algunos) y en cuidado con el medio ambiente, de manera sustentable, asegurando que las futuras generaciones también accedan.

Después debemos saber cuán lejos estamos. Esto requiere saber bien donde estamos situados hoy. Chile es uno de los países del mundo más neoliberales. Nada más y nada menos. En Chile se instauraron reformas económicas, políticas y sociales durante una dictadura, que no han podido ser cambiadas porque se heredó un sistema político que sobrerrepresenta a quienes tenían el poder en dictadura. En Chile hay una constitución que determina ciertas reglas del juego. Todo esto exige una tarea inmensa desde la izquierda.

Al mismo tiempo que la tarea exige claridad, hay muchos espacios de intervención posibles. Debemos entender la sociedad como un ecosistema, no como un organismo. Si uno cree que es un organismo, uno puede afectar una de las partes, pero el organismo entero no verse afectado. Cuando entendemos el sistema como un ecosistema en donde habitan distintas especies, se puede pensar en introducir una especie externa que cambia el funcionamiento del ecosistema. Las utopías reales detalladas por Erik Olin Wright (2011) están pensadas como en la segunda metáfora. La introducción de cambios que ayudan a cambiar el funcionamiento de todo el ecosistema. Son propuestas de políticas públicas en torno a 7 configuraciones descritas brevemente a continuación que nos permitan gradualmente cambiar el funcionamiento de todo el ecosistema:

  1. Socialismo estático. Socialismo tradicional en el cual el poder social controla la actividad económica a través del poder estatal. Ejemplo: nacionalización de los recursos naturales.
  2. Socialdemocracia. El poder social regula la economía a través de la mediación del poder económico y el estatal. Ejemplo: alta carga tributaria progresiva (justicia tributaria) para el financiamiento de derechos sociales. Por ejemplo, un impuesto a la riqueza y la existencia de seguridad social en salud y pensiones.
  3. Asociatividad democrática. Una variedad de arreglos institucionales en los cuales asociaciones colectivas de la sociedad civil participan directamente en actividades de gobernanza usualmente a través de agencias del Estado. Ejemplo: las propuestas de participación efectiva de las comunidades en las evaluaciones de impacto ambiental de proyectos de inversión.
  4. Social capitalismo. Configuración en la cual asociaciones de la sociedad civil directamente afectan la forma en que se usa el poder económico. Ejemplo: la idea de que los trabajadores puedan decidir la manera en que los fondos de pensiones son invertidos o estén representados en los directorios de empresas estratégicas.
  5. Economía de mercado cooperativa. Donde las empresas son de los trabajadores, se cumple principio igualitarista un trabajador un voto, así las relaciones de poder en la empresa están basadas en cooperación voluntaria y persuasión, no en el poder económico relativo.
  6. La economía solidaria. Otras formas de empoderamiento social que constituyen nuevas formas de organizar la actividad económica que es diferente de la producción capitalista, producción estatal y producción del hogar. Ejemplo: Wikipedia, bienes comunes, conocimiento abierto.
  7. Socialismo participativo. Combina economía solidaria con socialismo estático: el estado y la sociedad civil en conjunto organizan y controlan varios bienes y servicios. Por ejemplo, los presupuestos participativos en gobiernos locales.

Para llevar a cabo cualquiera de estos cambios se necesita reconstruir el Poder Social. En cualquiera de estas configuraciones lo que se hace, de hecho, es extender el “poder social” de manera de subordinar el “poder económico” y el “poder estatal”, manteniendo una sociedad híbrida en estos aspectos, pero en donde el poder social es de tal magnitud que equilibra el “ecosistema” para llegar a la sociedad que queremos y describimos antes. La construcción de este poder social necesita de participación, organización, formación, y esos son los desafíos del Frente Amplio ahora. Una tarea de gran envergadura, en donde todos quienes empujamos este proyecto tenemos una tremenda responsabilidad. RPS