Tamara Muñoz es Presidenta de la Federación de Trabajadores de Call Center (FETRACALL)

¿De qué manera han vivido las trabajadoras y trabajadores de Call-center el estallido social y las demandas populares de transformación social post 18 de octubre, en un rubro donde los abusos de los empresarios son lamentablemente una costumbre?

Lo que se viene viviendo en Chile desde la revuelta popular es un tiempo de esperanza, no solo para las y los trabajadores de call center, también para todas y todos los trabajadores en Chile.

Muchas de las demandas reclamadas por años por el movimiento sindical se recogen en las calles y en las movilizaciones, se vive el cambio de Chile y lo podemos ver en que también los trabajadores del sector han constituido más organización sindical, porque al calor de la revuelta han entendido que solo organizándose pueden cambiar sus condiciones laborales.

En ese sentido, hemos estado participando activamente de las manifestaciones, así como también de cabildos populares y de asambleas territoriales.

Respecto de las condiciones laborales ¿Cuáles son actualmente sus principales problemáticas como trabajadoras y trabajadores de Call-center?

En la actualidad debemos mencionar que ya cumplimos 1 año de vigencia de nuestra “Ley de Call-center”, que con convicción y perseverancia luego de 7 años, pudimos tener tan anhelado objetivo, para mejorar sustancialmente nuestras condiciones de trabajo. Nos encontrábamos trabajando en un programa de fiscalizaciones al sector, debido que en algunas empresas no se aplicaba la ley, por lo tanto, todavía se descontaba por ir al baño o había cambios unilaterales de los anexos de contrato o no estaban dándoles los break o descansos que corresponden, entre otras infracciones.

¿Cómo han enfrentado el contexto de crisis sanitaria por el Corona Virus? ¿Se les entregan condiciones mínimas de resguardo de su salud?

En un principio de la crisis no se entregó ningunas condiciones de seguridad y salud para las y los trabajadores, así que denunciamos la práctica que se estaba empleando en el sector y logramos que se aplicaran las medidas que estaban siendo recomendadas, además que también tuvimos sindicatos que se acogieron al artículo 184 y 184 bis (N. de la R: El artículo 184 del Código del Trabajo establece la obligación del empleador sobre la de protección de la vida y salud de todos los trabajadores, mientras que el artículo 184 bis señala obligaciones de los empleadores frente a riesgos graves e inminentes, generando la obligación de informar a los trabajadores sobre el peligro, adoptando las medidas necesarias frente al mismo para terminar con el o disminuirlo, pero en el caso que no se pueda eliminar el riesgo grave e inminente, el empleador debe suspender el trabajo de los trabajadores y evacuarlos).

Luego se aplicó la ley del teletrabajo, que ha generado muchos abusos en el sector, desde la no entrega de computadores y sillas, hasta que seamos los propios trabajadores y trabajadoras quienes asumamos los costos de internet, agua y luz.

Además, denunciamos la triple pega que estamos efectuando las mujeres; teletrabajo, cuidado de niños y además las labores del hogar, y que fue uno de los puntos por los que rechazamos esta ley. Dijimos que sería imposible el poder separar o dividir los tiempos que las trabajadoras empleaban en el trabajo remunerado y cuáles serían los tiempos que emplearía en su vida familiar. El teletrabajo en Chile vino a aumentar la acumulación de riqueza y es un retroceso en derechos laborales, especialmente para las mujeres.

Considerando el contexto de depresión económica generado por la pandemia ¿Han habido despidos o amenazas de desvinculaciones por parte de las empresas? ¿Qué acciones están tomando como sindicatos?

Se han efectuado despidos y también amenazas, pero también chantaje de las empresas, dado que se ha reclamado los cobros asumidos por los trabajadores y trabajadoras, como internet, agua y luz, pero las empresas dicen que si reclamamos esto, se dejará de recibir el “beneficio” del teletrabajo, por lo tanto se debe presentar a trabajar en las dependencias de las empresas, evidentemente con las pésimas medidas tomadas por el gobierno y el creciente número de contagiados. En ese contexto, muchos trabajadores y trabajadoras prefieren no reclamar para seguir manteniéndose en su trabajo.

¿Cuál es el impacto social que desde los sindicatos de Call-center vislumbran respecto de la profundización del teletrabajo en el país?

El impacto que estamos viviendo es el triple trabajo que estamos desarrollando fundamentalmente las mujeres y que seguramente generará mayores niveles de estrés y de enfermedades profesionales.

En el rubro de los Call-center existe una gran participación de las mujeres ¿Cuál ha sido la vinculación de las trabajadoras de Call-center con el movimiento feminista y sus reivindicaciones?

Nos declaramos como una organización feminista que lucha contra toda forma de abuso, realzando el rol emancipador de la mujer en la sociedad. Las mujeres trabajadoras no podemos ser feministas sin ser anticapitalistas, porque nos organizamos para denunciar la alianza entre el capital y el patriarcado.

Desde tu rol de dirigente ¿Cuáles crees que son los desafíos de los sindicatos, como organización de y para los y las trabajadoras, en estos tiempos?

Pienso que los desafíos que tenemos las organizaciones sindicales en estos tiempos es de potenciar la lucha solidaria de la clase trabajadora y del pueblo, tanto desde las organizaciones sindicales, pero también en nuestros territorios

¿Cuáles serían los sueños, anhelos u objetivos que las mujeres trabajadoras quisieran ver reflejados en una nueva constitución?

Una constitución que releve el rol del Estado en garantizar derechos sociales a su pueblo, que garantice el valor del trabajo en la sociedad, que sea paritaria y plurinacional y que sea construida por medio de una asamblea constituyente.